marzo 15, 2019
5 sitios arqueológicos (cerca de la CDMX) para visitar en este puente
Paola Gerez Levy

Algunas de las pirámides más icónicas del país se encuentran a un par de horas de la capital.

Si nos propusiéramos conocer todos los rincones del país, tardaríamos más de una vida en completar el viaje. Entre la multitud de ecosistemas, las áreas naturales protegidas, los museos, las playas, las ciudades vibrantes, y los vestigios prehispánicos las opciones para conocer en México son casi infinitas y quizá por eso es indispensable escoger con cuidado (sobretodo cuando tenemos pocos días de descanso) qué queremos hacer y qué nos gustaría ver.

Una opción perfecta para un puente es hacer un recorrido histórico por alguno de los 200 sitios arqueológicos abiertos al público que el INAH ha contabilizado a lo largo de los años. Sin duda, habría que intentar visitarlos todos pero como son muchos vale la pena empezar por aquellos que se encuentran cerca de la ciudad. 

En honor a esto y para facilitar el inicio de esta exploración por el pasado, hemos seleccionado cinco lugares precolombinos que se encuentran a no más de dos horas y media de la CDMX

Teotihuacán – Estado de México

Pirámides para ver el puente

Una de las ciudades prehispánicas más importantes de la historia es Teotihuacán  –ciudad de los dioses–. Ahí se pueden pueden encontrar imponentes construcciones como la Calzada de los Muertos, la Ciudadela, el Templo de la Serpiente Emplumada, el Palacio de Quetzalpapálotl y las icónicas Pirámides del Sol y de la Luna.

Su construcción data de alrededor del años 100 a.C. y en las múltiples investigaciones arqueológicas que se han realizado en el sitio han aparecido desde murales y esculturas, hasta la entrada al inframundo.

Desde la Ciudad de México, Teotihuacán queda a tan sólo una hora en coche.

Xochicalco – Morelos

Pirámides para ver el puente

Podría decirse que este sitio arqueológico –cuyo nombre equivale a el lugar de la casa de las flores– se formó de migrantes teotihucanos alrededor del siglo XVIII. Esto se puede ver en el diseño de sus edificaciones, todas hacen referencia a la serpiente emplumada en las pirámides, así como a las canchas del juego de pelota.

Xochicalco se encuentra sobre una pequeña montaña, una característica que en la antigüedad lo convertía en un punto ideal para estudiar el cosmos. Actualmente de mayo a septiembre se puede ver en el observatorio del lugar como el Sol del atardecer pasa por los orificios de las paredes y  de mayo a septiembre pasa por los recovecos de los muros.

Saliendo de la Ciudad de México, hay que manejar dos horas para llegar a este sitio.

Tula – Hidalgo

Pirámides para ver el puente

Conformada por Tula Grande y Tula Chica, este asentamiento fue el más significativo de los toltecas. Existe un mito que dice que el dios Quetzalcóatl fundó esta ciudad y que años más tarde fue desterrado.

Por otro lado, la variedad arquitectónica que se puede admirar aquí incluye el Palacio Quemado, el Altar Central, el Muro de las Serpientes o el Tzompantli (un altar con una base de cráneos). Uno de los atractivos más impresionantes son los llamados atlantes: una serie de columnas antropomórficas que miden cuatro metros de alto y que están talladas en basalto (un tipo de roca volcánica) hace más de mil años.

Para llegar a Tula desde la Ciudad de México basta conducir 1:45 horas.

Cholula – Puebla

Pirámides para ver el puente

Esta ciudad se creó alrededor del año 1000. La fundaron los grupos toltecas que habían sido expulsado de Tula, así como algunos grupos provenientes de la región mixteca de Oaxaca. Además, debido a su ubicación céntrica, esta ciudad fue un punto importante en la red comercial de Teotihuacán.

La Gran Pirámide de Cholula tiene la base más grande del mundo y su construcción fue dedicada al dios Tláloc. Asimismo, las pinturas murales que tiene en sus muros relatan escenas de la vida cotidiana del lugar, como Los Bebedores Los Chapulines. 

Este sitio arqueológico se encuentra a 2:20 horas de la Ciudad de México.

Cacaxtla – Tlaxcala

Pirámides para ver el puente

Esta región prehispánica consta de dos áreas: Cacaxtla y Xochitécatl. Su descubrimiento es relativamente reciente, pues data apenas de 1970. Se trata también de un asentamiento joven: surgió después de la caída de Teotihuacán y de Cholula.

En el cerro de Xochitécatl se pueden ver terrazas y pirámides como la de las Flores, de la Serpiente o de la Espiral. Por otro lado, Cacaxtla destaca por el Templo de Venus, el Templo Rojo y el Gran Basamento; esta última construcción resguarda numerosos murales, como el de la Batalla, que se ha conservado muy bien con el paso del tiempo.

Desde la Ciudad de México basta conducir dos horas para llegar a esta zona arqueológica.

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