febrero 10, 2020
Misterio resuelto: el origen de las cabezas olmecas no es africano
Redacción Travesías

El origen de los olmecas no está en África sino en América.

Uno de los grandes misterios en la antropología mexicana por fin se resolvió: el origen de las cabezas olmecas no es africano, como se pensaba desde hace más de 150 años, sino mesoamericano. Este gran descubrimiento hunde uno de los imaginarios colectivos más arraigados: el de las migraciones transoceánicas hacia América. La tesis de este mestizaje afroamericano fue propuesta por el descubridor José María Melgar y Serrano, quien reportó la primera cabeza colosal en lo que hoy es Tres Zapotes, Veracruz, en 1896.

cabezas olmecas no son de origen africano

Foto: Gaceta UNAM.

Gracias a las nuevas tecnologías, recientemente se pudo realizar un estudio de ADN mitocondrial en dos entierros olmecas hallados en Veracruz. Dichos análisis trabajan con la genética humana y la categoriza en haplogrupos, los cuales determinan las variaciones encontradas en el ADN mitocondrial y trazan su ascendencia y su dispersión por el planeta.

La muestra ósea tomada de una costilla arrojó que los restos pertenecen al haplogrupo A, el más abundante entre las civilizaciones indígenas de América; para ser africanos, tendrían que ser del haplogrupo L, característico de las poblaciones de aquel continente.

Los Olmecas y su origen en América

Los detalles del análisis científico los compartió la historiadora Ann Cyphers, especialista del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM y descubridora de la última cabeza colosal, nombrada Tiburcio. Se trata de la primera mujer en dirigir una exploración en el importante sitio arqueológico de San Lorenzo Tenochtitlán, en Veracruz, donde se encontraron los entierros olmecas que sirvieron para el estudio.

A raíz de las indagaciones de Cyphers y su equipo, se sostiene la teoría de que grandes tronos en forma de mesa fueron destruidos parcialmente para, de ahí crear, los rostros ancestrales. Otro factor relevante es que en las ofrendas estudiadas hasta ahora, no hay ningún indicio de materiales importados de África, como madera, cerámica o metal; pero sí de jade originario de Guatemala o piedra serpentina de Guerrero y Oaxaca.

Foto: INAH

Los misterios de esta cultura milenaria

Los olmecas dieron vida a la primera cultura mesoamericana asentada en México. Durante su reinado, reconocido por su poderío, lograron construir una importante civilización comercial y cultural más allá de sus territorios, llegando hasta Guatemala, El Salvador, Belice, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Se sabe que los olmecas mantenían un complejo sistema político encabezado por gobernantes hereditarios.

cabezas olmecas

Foto: INAH.

Hasta ahora se han encontrado 17 cabezas gigantes. Cada una de ellas refleja la modificación craneofacial a la que eran sometidos los olmecas desde edades tempranas, antes del año y medio de vida. Hablamos del cráneo plano, la nariz ancha, la boca con comisuras hacia abajo y el estrabismo bilateral. Con todo y estos elementos en común, cada estructura muestra semblantes distintos, mismos que corresponden a los gobernantes de entonces. Su diseño tenía una misión: la trascendencia del poder; que el pueblo entendiera la importancia de los mandatarios y su filiación divina.

Por ahora, las indagaciones sobre esta gran cultura continuarán, pues como se acaba de comprobar, siempre habrá nuevos datos relevantes.

Qué más hacer en Tabasco

El Parque-Museo La Venta, en Villahermosa, es casa de la cultura olmeca y sus vestigios. En un espacio de 6.5 hectáreas dividido en dos áreas, la arqueológica y la zoológica, es posible pasear entre los animales de esta región tropical o a través de las obras arqueológicas procedentes del asentamiento arqueológico, como figuras humanas representadas en altares, estelas, cabezas colosales y seres fantásticos.

Foto: Museo Interactivo del Chocolate.

Para algo más deleitoso, conviene ir al Museo Interactivo del Chocolate, en el municipio de Cunduacán. Ahí se ofrecen diferentes actividades: desde la preparación in situ de un chocolate o un pozol (bebida espesa a base de cacao y maíz), hasta la degustación de un menú completo con el cacao como ingrediente principal. La experiencia se vuelve más placentera gracias a los guías, quienes te llevan a las entrañas de la producción cacaotera; desde el momento en que el fruto es arrancado del árbol, hasta que se extraen los granos, se fermentan, se tuestan, se muelen y se refina una pasta que, con azúcar y canela, se convierte en una masa maleable y deliciosa.

Guía turística

Parque-Museo La Venta: avenida Adolfo Ruiz Cortines s/n, Col. Jesús García. Villahermosa, Tabasco.
Sitio web

Museo Interactivo del Chocolate: entrada a San Eligio Cumuapa Cunduacan, Tabasco.
Sitio web

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