octubre 25, 2019
México tiene las dunas más raras del mundo: blancas como la nieve
Redacción TravesíasFotos: Ritta Trejo

Un desierto albino de unas 800 hectáreas que forma parte de Cuatro Ciénegas.

La Comarca Lagunera ofrece uno de los espacios naturales más espectaculares de todo el país. Un paraje blanco, casi abrumador, que da vida a lo que hace millones de años fuera un ojo de agua en Coahuila (le llamaban mar de Tetis). Hablamos de las Dunas de Yeso, blancas como copos de nieve. Formaciones de cristales de calcio que lastiman las pupilas si las vemos de frente y bajo el rayo imponente del sol. Un desierto albino de unas 800 hectáreas que forma parte de Cuatro Ciénegas, Área Natural Protegida donde también habitan manantiales, arroyos y lagunas.

Dunas de yeso

Cuatro Ciénagas emergió al mismo tiempo que la Sierra Madre Oriental. Foto: Ritta Trejo.

Llegar a este lugar es como transportarse a otro planeta. Y es que el entorno árido, los restos fósiles y geológicos de lo que fuera un mar, resulta sobrecogedor. Hay silencio, aire y llanura. La tranquilidad que se respira y se siente es casi inenarrable. Si tienen suerte y les toca un lindo atardecer, la luz tiñe el pálido de las dunas y las cuencas en un tono rojizo, rosa o naranjado, dependiendo de la hora, el clima y de la perspectiva desde donde se admire el espectáculo.

Millones de años atrás, Coahuila formaba parte del Mar de Tetis  donde, por el movimiento de las placas tectónicas, quedaron sólo lagunas. Foto: Ritta Trejo.

¿Cómo se formaron las dunas blancas?

Luego de que el agua se evaporara, miles de cristales conocidos comúnmente como yeso dieron vida a estas formas extrañas, únicas en su tipo en México. Se trata de un tipo de sal pesada que, al acumularse, logra mantenerse en pie. El color se debe a una composición geoquímica: sulfato de calcio (hidratado) que rara vez se encuentra en forma de arena, ya que es soluble en agua.

Hay al menos cuatro tipos de dunas: domo, que son montículos de hasta nueve metros de altura; lunadas, en forma de media luna; transversas, que es una mezcla entre dudas con forma de luna y colinas de arena; y parabólicas, pequeños espacios donde la vegetación “abraza” las dunas. En este último caso, podríamos hablar de plantas resilientes: dado que los arenales están en constante movimiento, algunos arbustos se han anclado de una manera extraña para poder sobrevivir y evitar ser enterradas. ¿Cómo? Creciendo hacia arriba, en forma de pedestal.

Dunas de yeso

Las rocas marinas plegadas y fracturadas formaron la mayoría de las sierras y las lomas. Foto: Ritta Trejo.

La relevancia de las Dunas de Yeso es tal, que la NASA ha hecho investigaciones para los casos de estudio del planeta Marte. Este atractivo turístico está abierto todos los días de 10 de la mañana a 5 de la tarde; en otoño-invierno abre de martes a domingo y días festivos. Las dunas están a 14 kilómetros al suroeste de Cuatro Ciénegas, sobre la carretera federal #30 km 102, dirección Torreón, hacia un camino de terracería pasando Poza de la Becerra. Entre las recomendaciones destaca llevar protector solar, lentes de sol y una gorra o sombrero para cubrirse del sol, así como ropa cómoda.

Dunas de yeso

Del mar sólo quedó la sal más pesada, que es el yeso que forma las dunas blancas de Cuatro Ciénegas. Foto: Rita Trejo.

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