agosto 5, 2019
Una visita a Colomitos, la playa más pequeña de México
Paola Gerez Levy

Esta extensión de arena dorada es una de las joyas inadvertidas del Pacífico mexicano.

Es en las costas del Pacífico donde se esconde la playa más pequeña de México. Hablamos de Colomitos, ubicada en el litoral del estado de Jalisco, al sur de la Bahía de Banderas. Calificarla como la más chica no es exageración si se toma en cuenta que su tamaño abarca únicamente 30 metros.

Desde el aire, su geografía se asemeja a una minúscula bahía triangular, de forma que la punta es la que contiene la arena y lo demás son montículos llenos de rocas y vegetación.

playa colomitos

La extensión de arena de Colomitos no rebasa los 30 metros.

El agua de esta playa es sumamente cristalina y es el mayor atractivo para los amantes del buceo. Asimismo, dada su poca profundidad, también es una gran opción para practicar snórquel y quizá reconocer algunos de los peces coloridos que nadan por ahí, como el ángel real, damiselas, pez globo, lábrido arcoíris o cofre manchado.

colomitos, la playa más pequeña de México

Se recomienda llegar temprano, pues este sitio tiende a llenarse de turistas.

Una opción gastronómica

La mayoría de los visitantes optan por llevar su propia comida, pues la oferta culinaria no es muy abundante. De hecho, en el sitio hay un solo restaurante, el Ocean Grill, en el cual se ofrecen cortes de carne y, por supuesto, toda clase de pescados y mariscos. Se puede entrar desde la costa o directamente de Boca de Tomatlán a bordo de una lanchita.

Cómo llegar a Colomitos

Este pequeño destino es ideal para visitar durante una estancia en Puerto Vallarta. Llegar es relativamente sencillo, ya que solo hay que manejar 45 minutos hacia el sur hasta Boca de Tomatlán y de ahí abordar una panga que hace parada en Colomitos (y continúa a otras playas como Ánimas, Majahuitas o Yelana, por mencionar algunas). Los trayectos en lancha pueden ser compartidos o privados.

colomitos en bahía de banderas

Dependiendo del ritmo, para la caminata se puede hacer entre 45 minutos y una hora.

Si bien la playa no tiene acceso vehicular, otra manera de alcanzar este pedacito de arena es a pie. Se trata de una ruta de terracería desde Boca de Tomatlán que cruza un pequeño monte y recorre veredas que van entre los árboles. A lo largo de los 1.5 km que mide el camino, se pueden ver animales como zorros, mapaches o iguanas y aves como el cacique mexicano. Desde la cima de la loma vale la pena asomarse y admirar el mar inmenso y azul.

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