agosto 13, 2020
El mapa de la Ciudad de México de 1550 (que apareció en Suecia y nadie sabe por qué)
Diego Parás

Este mapa interactivo cómo era la vida en la Ciudad de México en 1550 y, gracias a él, podemos aprender un poco más de su historia.

Desde que se fundó, Tenochtitlán no ha dejado de existir. Ha pasado por cambios de nombre, de nacionalidad, de topografía… pero, con pirámides o rascacielos, ha sido el hogar de miles y luego millones de personas. La ahora llamada Ciudad de México es una de las pocas capitales indígenas vivas y, para recordarlo y reconocerla como tal, no hay mejor herramienta que este mapa interactivo que muestra cómo era la vida en la ciudad en el año 1550.

La Ciudad de Mexico al día de hoy.

El proyecto es creación de Lily Díaz, artista e investigadora que después de pasar una temporada en España trabajando en lugares como el Archivo General de Indias en Sevilla y el Archivo del Real Observatorio de Cádiz, entre otros, se interesó en mostrar el proceso de la colonia desde el punto de vista de los europeos, los indígenas y la población africana que llegó con los españoles.

Así era la Ciudad de México en 1550

El mapa sobre el que se basa la experiencia interactiva es obra de Alonso de Santa Cruz, quien fue cosmógrafo real de Carlos V. Aunque no se sabe mucho de la vida personal del autor, su trabajo quedó apliamente retratado en los libros de Historia. Estudió cosmografía en Salamanca  y, además del Mapa de México 1550, mapeó lugares en Francia, Inglaterra, Irlanda, Escocia, Alemania, Hungría y varios más en Europa.

El mapa original actualmente se encuentra en la biblioteca de la Universidad de Uppsala en Suecia. Nadie sabe bien cómo llegó ahí, pero Lily logró pasar una tarde frente al original, del cual se enteró gracias a su tutor Derek Fewster, quien le advirtió de su existencia y ubicación en 1996.

Así representaron la Catedral de la Ciudad de México en 1550.

Según la propia autora de este gran proyecto el mapa: “pintado en dos hojas de pergamino unidas en el centro, el mapa muestra la ciudad rodeada de agua y con canales entre sus edificios… además el mapa proporciona abundante información sobre la etnografía y la flora y fauna de la región durante los primeros días de la colonia. Se muestra a la población realizando una variedad de actividades, como tala de árboles, canotaje, caza y pesca”.

Después de verlo, supo que era el vehículo a través del cual podría decir algo más sobre la colonia y la historia de la Ciudad de México.

Así se ve la Catedral de la Ciudad de México actualmente.

¿Cómo se digitaliza un mapa de 1550?

Después de verlo en vivo, inició el proceso de digitalización, para el que acudió al Instituto de Fotogrametría y Teledetección de la Universidad Tecnológica de Helsinki. Ahí crearon una técnica especial para llevar el mapa a la computadora sin afectar su integridad física. Pasaron dos días enteros fotografiándolo por secciones con la luz ideal para alcanzar el mejor nivel de detalle en el facsímil.

Este es el nivel de detalle con el que se puede ver el mapa de manera digitalizada.

Gracias a esto, hoy podemos ver los aproximadamente 150 glifos en el mapa, que representan cabezas, pies, manos, círculos y estrellas de humanos y animales, que son topónimos que se refieren a nombres de lugares como Coyoacán o Tlatelolco; también es posible ver a detalle la representación gráfica de la Catedral y otros edificios emblemáticos.

Publicación del mapa

No fue sino hasta 2002 que Lily terminó su investigación y poco tiempo después, el equipo fue contactado por el curador de la exhibición Azteca que se iba a presentar en la Academia Real de Arte en Londres. A partir de ahí, el trabajo ha sido actualizado y mejorado y ha sido expuesto en Alemania, Austria, Finlandia, Italia y México.

Ahora lo podemos disfrutar sin salir de casa.

La experiencia de ver la historia de la Ciudad de México

Una vez que uno entra al mapa, no hay pasos a seguir. La idea es dejarse llevar, conocer cada rincón y aprovechar la fidelidad de la imagen para ver cómo era la vida en 1550 en la antigua Tenochtitlán. Regados por todo el documento, los puntos rojos sugieren lugares o escenas de interés con una pequeña explicación de lo que se está viendo; además —para los más entusiastas— muchos de ellos tienen links a recursos de otros autores que profundizan en el tema seleccionado.

Uno puede ver a los antiguos habitantes llevando a cabo actividades del día a día.

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