mayo 17, 2019
Las alucinantes obras de Gustav Klimt (y en dónde verlas)
Frida Méndez

Recorrer la escena artística de Europa de finales del siglo XIX y principios del XX a través de las obras de Gustav Klimt.

Si se quiere comprender la esencia del siglo XIX y principios del XX, hay que voltear a ver la ciudades de París, Viena y Londres ya que éstas fueron el foco de la escena artística de todo el mundo. Entre estas urbes destaca la capital austriaca por músicos como Mahler, Schoenberg. Por intelectuales de la talla de Wittegenstein o Freud pero, sobre todo, por las obras del movimiento modernista, cuyo principal representante es el pintor Gustav Klimt.

El artista fue un viajero empedernido que recorrió lugares como Salzburgo, Innsbruck, Cracovia, Munich, Trieste, Venecia y Bolzano. Esto se ve materializado en sus obras. Piezas que reflejan de una forma personal los movimientos intelectuales de la época, además de una clara predilección por la figura femenina.

Por esta razón seleccionamos ocho piezas que nos permiten hacer un recorrido por el antiguo continente desde el inconmensurable arte de Gustav Klimt.

Frescos de la escalinata del Teatro de Viena

Austria

En 1888 Gustav Klimt, junto a sus hermano Ernst y Franz Mastsch, realizó en conjunto el techo de la Escalera principal del Teatro Nacional de Viena. Este trabajo consistió en dos frescos en los que se representa el teatro griego de Taormina en Sicilia Italia y el Globe de Londres. Sin embargo lo que hace a esta obra especial es el hecho que fue la única vez que el artista austriaco hizo un autorretrato. 

obras de Gustav Klimt

Judith

Österreichische Galerie Belvedere, Austria

Se trata de una de las pinturas más importantes de toda su carrera. En ella, el autor retrata la sensualidad y la crueldad de una femme fatale. Esto lo logró a través de la expresión de la mujer que ilustra el mito bíblico de Judith, y en cuyo rostro se puede apreciar el placer que sintió tras haber matado al hombre que sometía a su pueblo.

obras de Gustav Klimt

El beso

Österreichische Galerie Belvedere, Austria

Probablemente esta es la pintura más famosa del artista. Lo que pocos saben es que en ella se fundaron dos aspectos claves de la vida de Klimt. El primero son sus raíces ya que él venía de una familia de orfebres, por lo que los colores metalizados siempre fueron recurrentes en su obra. Y el segundo es su fascinación por los mosaicos bizantinos; pasión que adquirió en 1903 cuando realizó varios viajes a Florencia , Venecia y Rávena.

obras de Gustav Klimt

Árbol de la vida

Museo de Artes Aplicadas de Viena, Austria

Entre 1905 y 1911,  el austriaco realizó esta obra para decorar el comedor del Palacio Stocleent en Bruselas. Mientras unos consideran esta obra como una fiel representación de un árbol que conecta la tierra y el cielo, para otros se trata de una mezcla entre lo masculino y lo femenino.

obras de Gustav Klimt

Muerte y Vida

Leopold Museum, Viena

En esta obra el artista quiso representar todas las etapas de la vida (desde bebés hasta ancianos). Mientras, la muerte los observa en espera de que cada uno termine con su ciclo de existencia. El estilo del artista en esta pintura es inconfundible gracias al uso del color pastel, a los cuerpos entrelazados, una decoración en forma de mosaico y un grupo de  siluetas femeninas pálidas.

El friso de Beethoven

Secesión de Viena, Austria

En esta pieza Klimt ilustró el deseo y felicidad en un mundo lleno de dolor y miedo. El fresco permaneció en manos de un coleccionista privado hasta que en los años setenta el gobierno austriaco lo compró. Sin embargo no fue hasta 1986 que está obra se abrió a que el público la viera.

El retrato de Adele Broch Bauer

Neue Galerie, Estados Unidos

La obra fue una de sus creaciones hechas durante la llamada época dorada. Para hacerla, el artista utilizó el oro como materia prima para toda clase de piezas. Esta pintura en particular fue terminada en 1907 y durante la Segunda Guerra Mundial fue robada por los nazis. Además, durante cuatro meses fue considerada el cuadro más caro del mundo cuando en 2006  se vendió en 135 millones a una galería en Nueva York. Esto sucedió tras una famosa demanda que la sobrina de la misma Adele le hizo al gobierno austriaco.

Medicina

Es imposible ver esta obra ya que fue destruida en 1945 durante el incendio del castillo de Immendorf. Durante la ocupación nazi, las piezas de Klimt fueron prohibidas por tener un alto contenido erótico, por lo que varios de sus trabajos tuvieron que ser escondidos mientras que otros, como esta pieza, sufrieron un destino más trágico y fueron arruinados en sus totalidad.

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