enero 6, 2020
Australia se incendia… y el mundo debería de hacer algo más que contemplar el fuego
Redacción Travesías

Australia es el reflejo de lo que puede pasar en cualquier parte del mundo debido a la crisis climática.

Decenas de personas refugiadas en la playa, canguros desesperados que intentan escapar del humo y koalas que, en un acto de clemencia, se acercan a los humanos en busca de refugio y agua. Suena desolador, sin embargo, esta es tan sólo una mirada superficial de lo que ocurre en Australia desde finales de 2019 a causa de los incendios que, por desgracia, se han agravado ante la crisis climática.

De septiembre a la fecha, se han quemado unas 6 millones de hectáreas en todo el país. El fuego es tan abundante que, incluso, está creando su propio clima gracias a una serie de tornados y tormentas eléctricas. La catástrofe es tal, que se estima que respirar el aire en Sydney (por ejemplo) equivale a fumar 37 cigarrillos.

Australia es el mayor exportador mundial de carbón. Foto: El País.

Hasta ahora, han fallecido más de 20 personas y hay una multitud  de desaparecidos; se han contado unos 500 millones de animales muertos, entre ellos casi un tercio de los koalas del hábitat completo, según informaron funcionarios ambientales de Australia al Times en el Reino Unido.

En 2019, el primer ministro australiano, Scott Morrison, propuso prohibir las protestas por el cambio climático porque “dañarían la industria minera del país”. Foto: EFE.

Calor Récord en el mundo

Los daños se han registrado en East Gippsland, al sureste de Victoria, y en Nueva Gales del Sur, que acoge el balneario de Mallacoota y donde al menos cuatro mil personas se vieron obligadas a refugiarse en la playa ante la emergencia. De hecho, en vísperas de Año Nuevo el ejército australiano desplegó barcos y aviones para rescatar a miles humanos que estaban atrapados en destinos turísticos costeros.

En Nueva Gales del Sur –el estado más afectado– se ha reportado la destrucción de cientos de casas. Los habitantes han vivido días terribles: el calor llegó a ser tan sofocante, que no podían abrir las ventanas a causa del dolor en los ojos y los pulmones a causa de la humarada de los paisajes cercanos. Cabras, caballos, perros y gatos corriendo en busca de agua, comida y refugio, forman parte de este escenario apocalíptico.

En diciembre, el humo en Sydney era tan malo que la calidad del aire superaba 11 veces el nivel “peligroso”. Foto: El País.

En diciembre, alrededor de 20 mil australianos se manifestaron en Sydney para protestar por las pocas acciones de su gobierno sobre el cambio climático.Foto: El País.

Aunque los incendios forestales son, en cierta medida, un fenómeno natural del ecosistema en Australia (se sabe que plantas y otros organismos dependen del fuego ocasional para germinar, reciclar nutrientes y eliminar la descomposición), la realidad es que la combinación de calor excesivo, clima seco y escasez de agua (no llovió como en años anteriores), ha provocado que la vegetación se convierta en yesca. Y aunque todavía es difícil de asimilarlo, no cabe duda que Australia es el reflejo de lo que puede pasar en cualquier parte del mundo debido a la crisis climática.

Cómo podemos ayudar

Una buena manera de contribuir, al menos de manera momentánea, es aportar dinero a asociaciones civiles que están enviando apoyos a Australia directamente.

Algunas opciones para hacer esto son:

WIRES
Es reconocida por ser la organización más grande de rescate de vida salvaje en Australia. Puedes donar desde aquí.

World Wildlife Fund
La WWF también está pidiendo donaciones para cuando el fuego cese. Su idea es rehabilitar las zonas afectadas, restaurara casas y cuidar a los animales afectados. Puedes donar desde aquí.

Cruz Roja Australiana 
La Cruz Roja está haciendo una colecta para ayudar a la evacuación y a los albergues. Las personas tuvieron que salir de sus casas sin nada, así que necesitan comida, agua y ropa. Encuentra más detalles aquí.

Con información de Vox, EFE y CNN.

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