septiembre 26, 2019
Científicamente comprobado: visitar sitios históricos quita el estrés y la ansiedad
Diego Ávila

Estar en sitios históricos tiene un poderoso efecto si se trata de calmar la mente (y hasta de bajar la presión arterial)

No es ningún secreto que el estilo de vida actual en las grandes ciudades puede tener efectos contraproducentes en el bienestar y la salud mental. En los últimos años, cada vez hay más personas que padecen estrés y ansiedad severa. Para hacer frente a esto, muchos científicos han empezado a analizar formas novedosas para que el cerebro obtenga serotonina. Recientemente una publicación  que visitar sitios históricos puede contribuir a incrementar el bienestar y la tranquilidad.

La conexión entre la salud y el patrimonio

Un estudio llevado a cabo por la University College of London y publicado en el 2013, fue el primero en poner de manifiesto el vínculo que existe entre el patrimonio y la salud. La investigación se enfocó en el efecto que ciertas piezas históricas tenían en pacientes de hospitales, durante los estudios de campo la gran mayoría de las pacientes reportaron sentirse mejor tras manipular objetos patrimoniales.

A partir de entonces, poco a poco se han llevado a cabo más proyectos que pretenden la conexión entre el bienestar individual y la historia. Para esto, hay que tener en cuenta que según la OMS estar saludable no solamente implica la ausencia de enfermedades o dolencias físicas, sino que también incluye el estado social y mental que tengan las personas.

Las razones

Se ha puesto de manifiesto que visitar sitios históricos (ya sean museos, casas antiguas o sitios arqueológicos) ayuda a mejorar el humor e incluso disminuir la presión sanguínea. Esto se debe a que los edificios construidos en el pasado suelen ser más acogedores que muchas edificaciones modernas. Sin duda, las atmósferas cálidas tienen un efecto reconfortante en la mente de las personas. Estos espacios fueron diseñados antes de la existencia de los celulares, el internet, los televisores e incluso antes del descubrimiento de la electricidad, por lo que dan la posibilidad de desconectarse un rato y descansar mentalmente está casi asegurada.

Foto: Viktor Kiryanov

Además, visitar este tipo de lugares ofrece una gran oportunidad para contemplar y realizar actividades terapéuticas como meditar y pensar.Estos sitios ofrecen el silencio necesario para escapar de la rapidez de la vida urbana. Asimismo estimulan el sentimiento de sorpresa y fascinación, por lo que ayudan a romper la rutina cotidiana (muchas veces caracterizadas por un ritmo continuo de trabajo, compras y tareas domésticas) y le permiten  a las personas encontrar su valor único en el mundo.

Para conseguir estos beneficios, no es necesario pasar la noche en estos recintos, con solamente visitarlos durante unas horas durante el día se podrá conseguir un cambio de actitud. Pasar tiempo en ellos da un recuerdo de memorias significativas, da sensación de privilegio e incrementa la posibilidad  de pertenencia.

Foto: Aaron Burden

Beneficios para todos (edificios incluidos)

Varios fideicomisos y organizaciones encargadas de la defensa del patrimonio histórico, principalmente en Inglaterra, han empezado a tomar nota de esta nueva información, pues puede ser muy útil a la hora de promover la conservación de sitios históricos.

Uno de los principales obstáculos a la hora de defender edificios antiguos, es su alto costo de mantenimiento. Sean grandes casonas o edificios públicos, el dinero necesario para conservarlos en buenas condiciones suele ser bastante. Así que explorar el potencial de los sitios históricos y hacerlos visitables puede apoyar muy significativamente su conservación.

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