48 horas en Whistler: el favorito para los amantes de la naturaleza
julio 26, 2019
48 horas en Whistler: el favorito para los amantes de la naturaleza
Mariana Castro

Servicio cálido, espacios con mucha madera, habitaciones muy cómodas y un spa de primera.

Dos horas en coche hacia el norte —y una de las rutas escénicas más bonitas de Canadá— separan al Aeropuerto Internacional de Vancouver de Whistler. Ya sea para un viaje largo o una escapada de fin de semana, este destino es un eterno favorito para los amantes de la naturaleza; estos son algunos imperdibles durante la temporada de invierno:

DÍA UNO

Mañana

Whistler Blackcomb —ahora parte de Vail Resorts— es uno de los centros de esquí más grandes y populares del mundo, por lo que estar en la ciudad durante el invierno y no dedicarle al menos un día es casi un crimen. Para los que no cuentan con su propio equipo para la nieve, hay varios locales donde se puede rentar todo, desde las botas y los cascos hasta los pantalones. En Can-Ski tienen muchas opciones y el personal es muy amable. Y como cuentan con varias sucursales, puedes recoger tus cosas en Creekside y regresarlas en Blackcomb —o al revés—, dependiendo de tu plan.

Whistler Blackcomb es para todos, igual ves semiprofesionales con tablas de snowboard personalizadas o principiantes tomando clases. Con más de 3 000 hectáreas de terreno —incluidas dos montañas—, cada quien encuentra su pista y circuito favorito dependiendo del nivel. Mientras subes por alguno de sus lifts, es difícil imaginar que, durante el verano, la nieve desaparece y los aventureros cambian los esquíes por bicicletas de montaña en una experiencia completamente distinta en el mismo lugar.

Tarde

Una de las mejores partes de esquiar es tener licencia para recuperar calorías sin remordimiento alguno. Ubicado en Whistler Mountain, Steeps es un pequeño restaurante que trabaja con proveedores y productores locales para resaltar los sabores de Columbia Británica. El menú es muy rico y confortable con sopas calientitas, mac and cheese, curry y, por supuesto, poutine (su versión se sirve con short rib). Hay que preguntar por la carta de vinos —muy aplaudida—, incluye únicamente etiquetas de la región por botella o por copa. Después de comer, vale la pena hacer un viaje en la PEAK 2 PEAK Gondola, que conecta los picos de las montañas Blackcomb y Whistler. Las vistas son impresionantes durante el recorrido de diez minutos: picos nevados, lagos congelados, glaciares y bosque.

Noche

“Since 1985, epic history, food and parties” es el lema de Sushi Village, uno de los lugares más icónicos de Whistler. Este restaurante sigue siendo uno de los favoritos de visitantes frecuentes y locales por su ambiente relajado, acogedor y animado (motivado en gran parte por las margaritas de sake). Lo mejor es pedir varios platillos al centro para compartir y probar de todo: ensaladas de algas, calamares fritos, fideos, tofu frito y rollos. Para tomar hay cerveza japonesa, vinos locales y sí, mucho sake. Los grupos muy grandes tienen la opción de un menú especial por tiempos.

DÍA DOS

Mañana

Para los que no son fans de esquiar —pero no quieren dejar de disfrutar de la nieve— existe una gran opción: pasear en snowmobile. En Whistler hay varias empresas dedicadas a organizar excursiones de aventura, una de las más antiguas y respetadas es Canadian Wilderness Adventures. Al reservar con ellos el único requisito es tener buena actitud; pasan por ti a la puerta del hotel y te equipan con todo lo necesario en su pequeña cabaña en medio del bosque.

Los guías se adaptan a cada grupo y su nivel de audacia. Aunque las motos de nieve pueden resultar un poco intimidantes al principio, una vez que tomas confianza el recorrido es increíble, subiendo por Sproatt Mountain entre lagos congelados y pinos cubiertos de nieve. Una vez en el pico de la montaña, el grupo disfruta de un desayuno tradicional del Yukón: huevos revueltos, papas, queso, pancakes, mucha miel maple y café.

48 horas en Whistler

Tarde

Después de una mañana llena de adrenalina, vale la pena ir al centro para comer algo, tomarse un café o hacer algunas compras; dependiendo la temporada, también hay eventos especiales, como conciertos al aire libre y mercados. El centro de Whistler se compone por distintas zonas conectadas por un paso peatonal, con más de 200 tiendas que van de la joyería y los productos de belleza a los chocolates y piezas de arte. Sin embargo, predominan las opciones de ropa y accesorios para deportes y actividades al aire libre: Helly Hansen, Roots, lululemon y Arc’teryx, por mencionar algunas.

Noche

El restaurante Aura, en Nita Lake Lodge, renovó su comedor y propuesta culinaria a principios de este año, y es ideal para una cena más formal sin perder el toque relajado de Whistler. Aquí, el chef James Olberg ofrece platillos simples y deliciosos, con ingredientes frescos y sabores locales como protagonistas. ¿Qué pedir? La ensalada de kale, los ñoquis de pato, el risotto de calabaza y el salmón con remolacha y papas. Ojo, los desayunos también son garantía, en especial su pan francés.

48 horas en Whistler

Nita Lake Lodge

DÓNDE DORMIR

Nita Lake Lodge

Situado a 500 metros de la base de Whistler Mountain, Nita Lake Lodge es todo lo que uno espera encontrar después de un día en la montaña: servicio cálido y decoración hogareña, habitaciones muy cómodas y espaciosas —con vista al lago o la montaña— y áreas comunes que invitan a convivir y pedir un trago ya sea en el lounge interior o en la terraza con fogata.

Además de Aura, el hotel cuenta con un pequeño café —muy popular entre los locales—, ideal para tomar algo en la mañana o comprar un pan recién horneado para llevar. Para los que quieran relajarse, el spa ofrece tratamientos clásicos y otros rituales más completos —como la terapia de sueño—, una sala de vapor con eucalipto y dos jacuzzis exteriores con vista a la montaña. Además, el hotel cuenta con un shuttle de cortesía que sale cada media hora hacia el centro (con viajes ida y vuelta durante todo el día).

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