Hidalgo, hecho a la medida de todos

Cuando alguien escucha hablar sobre Hidalgo, quizás lo primero que se le viene a la mente sean los pastes y la barbacoa que, indiscutiblemente, son una delicia, pero la realidad es que este destino tiene mucho más que ofrecer tanto en sabores como en experiencias. Además, Hidalgo colinda con seis estados y es muy cercano a la Ciudad de México. Tiene opciones para todo tipo de gustos: turismo de aventura, cultural, wellness y gastronómico.

Prismas Basálticos, Huasca de Ocampo.

Huasca de Ocampo

Esta pintoresca región –el primer Pueblo Mágico de México– aún conserva un aire colonial que se respira sobre todo en las calles de su centro histórico.

Al aire libre… Los prismas basálticos en Santa María Regla son formaciones de lava pulidas por el agua, desde hace millones de años. Estas columnas le ofrecen a los visitantes una perspectiva distinta de lo que es la naturaleza en México. Otra actividad fantástica para los visitantes de Huasca de Ocampo es ver el amanecer desde un globo aerostático. Finalmente una exploración a este lugar no estaría completa sin las exhaciendas mineras Santa María Regla y San Miguel Regla.

Qué templos visitar: Vale la pena conocer la Parroquia de San Juan Bautista, que tiene 500 años de antigüedad. Fue construida por los agustinos y su interior es de madera estofada.

Para comer: Casa Colibrí: este restaurante de comida casera se especializa en una suculenta cochinita pibil. Aquí cada platillo es tan artesanal como orgánico, prueba de ello es su horno de leña.

Para dormir: El hotel La Casa Azul se encuentra en una casona inglesa del siglo XIX. Tiene 16 habitaciones, jardines y un área de estar con una chimenea ideal para disfrutar durante el invierno.

Iglesia San Juan Bautista, Huasca de Ocampo.

Grutas de Tolantongo

Se trata de un paraíso natural conformado por un río de aguas termales con 40 pozas naturales que tienen un color turquesa intenso.

Al aire libre… Además de nadar en las pozas, se puede entrar a la gruta de agua termal. En este sitio hay también oportunidad de cruzar un puente colgante, hacer senderismo y hasta lanzarse por una tirolesa de casi dos km.

Qué templos visitar: El templo y exconvento de San Miguel Arcángel, en Ixmiquilpan, es asombroso. Basta contemplar su fachada plateresca y arcos mudéjar y con detenerse frente a la multitud de murales que hay en su interior.

Para comer: Las Palomas ofrece numeroso platillos de comida típica y es el primer establecimiento que se puso en las grutas. El Huamúchil tiene un buen menú de comida mexicana y ofrece una vista espectacular, ya que está a un lado del río.

Para dormir: Los aventureros pueden acampar en el sitio para disfrutar el paisaje al máximo. Por otro lado, para quienes prefieran un hotel, les recomendamos hospedarse en Paraíso Escondido, un sitio muy cercano a las pozas y que, además, cuenta con 10 habitaciones tipo cabaña.

Grutas de Tolantongo, Cardonal.

Tula 

Se trata de una ciudad en la que convergen la historia de las haciendas, la cultura tolteca y la arquitectura virreinal.

Al aire libre… Una parada obligada es la zona arqueológica de Tula, donde hay unos atlantes de piedra basáltica tallados en el siglo VIII, así como el Palacio Quemado; una estructura principal que en otra época sirvió como edificio administrativo de los toltecas.

Templos para visitar: La Catedral de San José, construida por los franciscanos en el siglo XVI, es un recinto que hay que ver al menos una vez en la vida. Esta enorme parroquia fue hecha con un estilo gótico pocas veces visto en México.

Para comer: Si lo que se quiere es probar especialidades regionales, se recomienda Las Mesitas Comida Artesanal, ubicado en el corredor peatonal. Este establecimiento cuenta con una plácida terraza. También hay que visitar el mercado municipal de la ciudad, donde se pueden probar delicias locales preparadas por los mejores cocineros.

Para dormir: Hotel Real del Bosque Golf & Spa es una excelente opción para un viaje en familia. Este alojamiento cuenta con diversas áreas verdes y es perfecto para los que quieren un fin de semana de juego y relajación.

Atlantes, Tula.