octubre 3, 2017
Una oda eterna para Yves
Loyda Muñoz

El museo abre sus puertas con una exposición curada, en cierto sentido, por el propio Saint Laurent.

YSL, tres letras aleatorias o sinónimo de lujo. El creador del smoking para mujer, del vestido Mondrian y de joyas únicas será homenajeado con un museo en el que solía ser su taller en París. Se trata del Musée Yves Saint Laurent París, una oda eterna al enfant terrible de la moda que sacudió a la industria y quien, con cada colección presentada, redefinió la manera de vestir de las mujeres.

El museo está ubicado en la casa que, entre 1974 y 2002, fuera el taller de alta costura de la marca y que alberga la Fundación Pierre Bergé. La mansión corresponde al estilo arquitectónico Second Empire del siglo xvii —columnas neoclásicas, estatuas, una fachada llena de detalles— y tras 18 meses de remodelaciones, el recinto, ubicado al cruce del río de la Torre Eiffel, ha recuperado el esplendor clásico de aquellos años en los que Yves recorría sus pasillos.

El Musée Yves Saint Laurent Paris se propone reafirmar por qué el diseñador es un hito en la historia de la moda, desde la perspectiva del creador. Por casualidad o no, desde los años 80, el propio Saint Laurent catalogó y seleccionó piezas que, juntas, construían una narrativa visual; marcó con una “M” de museo —anticipándose a la existencia de un recinto que reuniera sus colecciones— 5 mil prendas y 15 mil accesorios. Gracias a lo anterior, los curadores sólo tuvieron que encajar las pistas que dejó el diseñador para releer la historia de quién lo cambiaría todo.

In this Jan. 25, 1984 file photo, French designer Yves Saint Laurent, center, surrounded by some of his models acknowledges applause from the audience following the presentation of the Spring collection in Paris. (AP Photo/Jacques Langevin, File)

Pierre Bergé, cofundador de la marca Yves Saint Laurent y quien falleció a principios de septiembre, siguió a detalle cada una de las etapas de construcción de este museo. Él eligió a la diseñadora, Nathalie Crinière y al decorador, Jacques Grange (ambos colaboradores previos de la marca) para liderar la remodelación del inmueble, la colocación de las obras de arte que fueron inspiración y la música de fondo: la ópera favorita de Yves, que sonaba mientras bocetaba o hacía pruebas.

La exposición inaugural es una retrospectiva del diseñador, que se concentra en su trabajo con más de 50 diseños de alta costura, accesorios, notas de voz, fotos, bocetos y archivos. Además, exaltan aquellos destinos que cambiaron su perspectiva y su diseño para siempre: China, India, España, Rusia y África. Sin embargo, prendas nunca antes vistas podrán ser apreciadas en esta exhibición.

Los curadores apostaron por hablar de Yves como una personalidad que marcaría un antes y un después, por lo que hacen un repaso de la historia de la moda con un atuendo representativo desde la época de los griegos hasta los años 40. En una entrevista para Telegraph, el director de las colecciones explica que “nos detuvimos en los años 40. ¿Por qué? Porque desde entonces fue Yves Saint Laurent quién hizo la moda”.

 

 

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