abril 26, 2017
¿Un tótem canadiense en Chapultepec?
Diego Parás

Como símbolo de amistad entre las dos naciones, esta escultura de los Primeros Pueblos del Noroeste de Canadá cumple 55 años en la CDMX

Los tótems en la cultura canadiense representan y conmemoran linajes, historias, pueblos, o eventos… este en específico celebra la relación entre México y Canadá. En 1960 el gobierno canadiense encargó la construcción del mismo a Mungo Martin, artista descendiente del clan Kwakwaka’wakw (situado al norte de la Columbia Británica), como regalo al pueblo mexicano por el aniversario 150 de su independencia.

Tallado en un tronco de cedro rojo de más de 11 metros de altura, el ídolo había sufrido daños considerables por estar a la intemperie, por lo que la embajada canadiense decidió restaurarlo en 2014. Está constituido por un hombre de cedro, una serpiente marina de dos cabezas llamada “Sisuitl” -que representa los contrarios de lo bueno y lo malo- y una nutria; coronados todos por la efigie de un “Thunderbird”, símbolo de la tribu del artista.

“Como nuestra cultura es oral, no escribíamos nada, así que esta es la forma de preservar nuestra historia”  dice Thomas Wamiss, artista canadiense. Esperemos que este emblema en el corazón de la Ciudad de México siga siendo una forma no escrita de recordar la buena relación entre ambos países. Visítalo y de paso organiza un picnic en medio del bosque.

Hoy en día se encuentra en la parte sur-poniente del bosque de Chapultepec, a espaldas de Los Pinos (su acceso más cercano es la Puerta Quebradora). Si quieres saber más ve este documental.

Más Leídas

Ver Más