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Nayarit: Daniel Almeida

El fotógrafo Daniel Almeida nos transporta a su natal Nayarit: entre volcanes, playas, misticismo.

Por Daniel Almeida
Fotografía de Daniel Almeida
agosto 2020

Guías de México
en Travesías

Cada vez que regreso a Nayarit me cuesta más trabajo decir adiós. Nayarit es donde la sierra, los volcanes y la costa se besan. Descender por carretera desde donde se encuentran la Sierra Madre Occidental y la Cordillera Volcánica Transversal hacia el Pacífico es un espectáculo de variedades. Las coníferas y los venados conquistan las alturas, mientras que la densidad de la selva y los jaguares se imponen en las planicies costeras. Aquí germinan la mazorca de maíz más grande del mundo y frutas exóticas de otras tierras, como la yaca.

La abundancia de los mares se refleja en cada cocina y cada mesa: pescado zarandeado, chicharrón de pescado, empanadas de camarón. En Tepic ser erige una estatua de un camarón, en la salida hacia Mazatlán, para recordarnos que en el imaginario colectivo de los nayaritas cualquier cosa puede tener camarones: los tamales, el pozole, las gorditas, la pizza y hasta la cerveza.

Nayarit es donde la sierra, los volcanes y la costa se besan.

Este estado siempre me resulta místico, de pies a cabeza. Las fumarolas del Ceboruco, el volcán más alto, parecen seres vivientes con forma de nubes, que se pasean suavemente sobre la superficie de la tierra. Jala, el pueblo en las faldas de este volcán, es Pueblo Mágico, no sé si por sus calles hermosas o por sus brujos, famosos en toda la región. Nuestro lago de Santa María del Oro ocupa la caldera de un volcán a 1160 metros sobre el nivel del mar, y, como serpiente, muda de piel y se torna turquesa durante una temporada al año. El puerto de San Blas alberga el área sagrada de Haramara (Isla del Rey), donde se origina la vida para los wixárikas y a donde, según ellos, todos vamos cuando morimos.

Alguna vez oí que una vendedora de pan de plátano le advertía a una turista que preguntaba cómo le hacíamos para vivir con los jejenes: “Cuando caiga el sol, regresa a tu casa y no salgas de noche en luna llena”. Esa cruza de misticismo con sentido común se refleja en personas que han aprendido a escuchar su entorno, un entorno accidentado y denso, que parece impenetrable.

 

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Nayarit daniel almeida

Daniel Almeida @danielalmeida.mx
Fotógrafo

Nació en Tepic, Nayarit. Actual seminarista del Centro de la Imagen y egresado de la Universidad Iberoamericana. Su trabajo gira en torno de la imagen digital, que explora mediante programación, diseño y fotografía. Su última participación fue en Re-constructo, en Zuecca Project Space, dentro del marco de la Bienal de Arquitectura de Venecia. Actualmente dirige Periférico, estudio de diseño digital.


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